Maru Hag: “Quería que Pocho Lepratti y el 2001 atravesaran a mis personajes”
Un amor de adolescencia que quedó marcado a fuego, en esa etapa de la vida en la que se empiezan a definir caminos, en plena crisis del 2001. La disyuntiva entre una vida “segura y estable” y lo que dicta el corazón, la partida a otras tierras impuesta por la crisis social, la solidaridad, la violencia de género en sus formas más evidentes y también en las más sutiles, la contención ante esas situaciones, la amistad. Con todos esos condimentos está elaborada la historia de Camila y Marcos, jóvenes santafesinos que se encuentran en la Universidad en los años en que arrancaba este siglo y se reencuentran con vidas muy diferentes dos décadas después. La escritora roldanense María Eugenia Hag les dio vida para aportar a la reflexión sobre estas temáticas y en el camino construyó además a una entrañable Carla (amiga de la pareja protagonista y personaje con el que más empatiza quien lee) y a un odioso Walter (marido de Camila), que completan el universo de la plácida novela que es Sólo vos y yo, la promesa del mar, publicada por Ediciones Miríficas (2025). La autora y la editorial tuvieron la gentileza de hacernos llegar Sólo vos y yo, la promesa del mar, que tendrá una presentación formal este sábado 3 de octubre a las 16 hs en The Coffee Store de Av. Corrientes 1811 (CABA, entre Callao y Riobamba). La Izquierda Diario conversó con Maru Hag sobre su pasión por escribir, la autogestión, la mirada desde la periferia de una provincia como Santa Fe, y cómo el 2001 y el movimiento de mujeres atraviesan la historia de sus personajes en esta novela. LID – ¿Cómo nació tu vocación por escribir? MH – Yo escribo desde chica. Primero empecé a leer, me encanta ese mundo de la lectura, pero después empecé a escribir. Primero en los llamados diarios íntimos, después en cuadernos. Era mi manera de canalizar lo que sentía. Siempre me fue más fácil hacerlo por escrito, y era un lugar en el que me sentía cómoda. Después llegó la adolescencia, los primeros amores y desamores, y se convertian en un intento de poemas. De grande me recibí de docente en educación especial, fundé un jardín de infantes inclusivo junto a mi mamá, y escribía los cuentos de fin de año para que los chicos participen de la fiesta. La idea era que dejen un mensaje, algo que no quede como un baile y nada más de los chicos… pero nadie sabía que era yo la que escribía. Así durante 15 años que duró el jardín. En Pandemia, cerramos, y me encontré con haber leído todos los libros de mi casa, y en el trance de esperar los nuevos, empecé a escribir algo para mi, para pasar el tiempo. Y así nació mi primera novela, y descubrí que yo podía y que a otros les gustaba. Escribiste otros libros antes antes de Sólo vos y yo, la promesa del mar ¿Cuáles son y qué temáticas abordan? Amar en Tiempos de Pandemia, durante el encierro por el Covid-19, donde se aborda una historia de amor en ese contexto tan difícil de encierro. Mi intento fue buscar un mensaje de esperanza en medio del caos que se vivía. Y después escribí El espejo borroso que aborda la historia real de una persona a la que quiero muchísimo, y que descubre a sus casi 40 años que no es hijo biológico de su papá. Obviamente aborda todo el conflicto interno del protagonista que debe volver a reconstruir su historia y su vida. Camila, la protagonista, se debate entre una vida que no desea y otra con la que sueña ¿Te pasó algo parecido en relación a tu decisión de dedicarte a escribir? Creo que todos en algún momento de la vida, debemos debatirnos entre esos dos polos, en diferentes ámbitos. Tuve la fortuna de tener un compañero de vida que me apoyó desde el primer momento por lo que esa decisión, si bien fue difícil, porque implicaba dejar una vida ya conocida para largarme a una nueva, no fue traumática porque me sentí acompañada. Y creo que ahí está el punto de quiebre con Camila. La historia de Sólo vos y yo, la promesa del mar comienza en el 2001 y tiene como escenario la situación social de aquel momento y especialmente la figura de un luchador social como Pocho Lepratti ¿Por qué te interesó rescatar ese momento y esa figura como trasfondo de esta historia de amor? Pocho Lepratti en Rosario era una persona conocida por su lucha social. Yo en 2001 tenía 15 años y todos los ideales justicieros propios de la edad. Estaba también descubriendo la militancia política y la justicia social. Además en mi casa, siempre estos temas estuvieron en la mesa, no podría decirte un hecho puntual, pero sí siento que tiene que ver con la mirada que Pocho tenía sobre las oportunidades para cada persona. El trabajo que él realizaba en barrio Ludueña, no era simplemente asistencial Pocho buscaba brindar herramientas para que esas personas pudieran encontrar una salida, y ahí, para mí radica la importancia del verdadero trabajo social: no solamente atender la necesidad inmediata, sino también generar oportunidades. Mostrar que otra cosa es posible. Esa mirada me interesaba porque quería que el contexto del 2001 no fuera sólo escenario de una historia de amor. Quería que formara parte de lo que atravesaba a mis personajes, de sus decisiones, de sus sueños y también de la sociedad en la que estaban creciendo. Otra cuestión que atraviesa a esta historia es la de la violencia de género, que a veces se expresa de maneras veladas ¿Creés que las grandes movilizaciones del movimiento de mujeres como #NiUnaMenos tienen relación con la aparición de esta temática en expresiones artísticas como tu novela? Ojalá que sí. El movimiento Ni una menos, es un antes y un después en nuestra sociedad. Como te decía antes, hay temas que a mi me convocan, me tocan una fibra íntima, y necesito expresarlo. El arte tiene un papel importante en este proceso: una novela no va a solucionar una problemática social, pero puede abrir preguntas, generar identificación, poner determinadas situaciones en palabras y contribuir a que podamos reflexionar sobre ellas. En un tema tan doloroso como la violencia de género, creo que la literatura también puede ser una herramienta. Es un momento muy particular en nuestra sociedad, dónde las políticas públicas en cuestiones de género, no se están dando, y desde los diferentes espacios que brinda el arte, podemos ayudar a la concientización, pero sobre todo a la prevención. En mi novela esta problemática aparece atravesando la historia de los personajes y sus vínculos. No quise escribir una historia que bajara un mensaje, sino mostrar situaciones que nos permitan preguntarnos qué hacemos frente a ellas, cómo las reconocemos y qué lugar ocupamos como sociedad. Vivís y desarrollás tu actividad en Roldán, Santa Fe, de forma independiente ¿Qué ventajas y desventajas sentís que te plantean estar alejada de los grandes centros urbanos y a la vez autogestionarte? Las ventajas son que escribo sobre lo que quiero, jajaja. No, en serio, las ventajas son que puedo acomodarme mis horarios, me tomo el tiempo para la investigación que sean necesarios, estar presente en el día a día con mis hijas pero sobre todo, disfrutar de lo que hago: escribir y los espacios de los talleres, a mi me generan paz… aunque a veces el proceso creativo no sea tan pacífico como parece cuando ya el libro está listo. Las desventajas, es que es más difícil llegar a dar a conocer tu obra a nivel nacional, no imposible. Y también como desventaja puedo decir que tuve que aprender a autogestionarme, y a buscar ayuda cuando no sé hacerlo. Pero tuve la suerte de encontrarme en el camino con grandes personas, que me fueron enseñando y ayudando a abrir puertas. Vas a realizar una presentación de Sólo vos y yo, la promesa del mar en Buenos Aires en estos días ¿Cuándo y dónde será? Si, el sábado 3 de octubre voy a estar en The Coffee Store, en Av Corrientes 1811 a las 16 hs, junto a otras autoras pertenecientes a la editorial: Mile Cabrera, Keila Benedini y Cami Toscano.
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