Coyote vs. Acme, la película que Warner Bros no quería que vieras

Si aún no la has visto, no te pierdas esta película, una increíble historia real. Coyote vs. Acme, con millones de espectadores, no es precisamente sólo una película infantil. La trama tiene su base en su origen y su tortuoso camino para llegar a los cines. El guion adapta fielmente el famoso artículo satírico de Ian Frazier (1990) para la revista The New Yorker. Escrito con un impecable lenguaje jurídico, simulaba una demanda real donde Wile E. Coyote exigía 38 millones de dólares a la corporación ACME por los daños físicos causados por sus productos defectuosos. El texto era tan perfecto que durante años se utilizó en facultades de Derecho de EEUU para enseñar a redactar demandas por lesiones personales. «Mi cliente, el Sr. Wile E. Coyote, residente de Arizona y estados contiguos, interpone por la presente una demanda por daños y perjuicios contra la Compañía Acme, fabricante y distribuidora minorista de mercancías variadas, constituida en Delaware y con operaciones en cada estado, distrito y territorio. El Sr. Coyote busca compensación por lesiones personales, pérdida de ingresos comerciales y sufrimiento mental causados como resultado directo de las acciones y/o negligencia grave de dicha compañía».
Ya ha superado los 130 millones de ingresos en taquilla
Pero nuevamente la realidad superó a la ficción cuando Warner Bros. canceló el estreno de la película, ya acabada, con el fin de ahorrarse 30 millones de dólares en impuestos (tax write-off) cuando se había gastado 70 millones en su realización. La polémica generada en Hollywood e incluso la campaña #SaveCoyoteVsAcme obligó al estudio a venderla finalmente a otra distribuidora, Ketchup Entertainment, que adquirió los derechos por 50 millones de dólares para llevarla a los cines. Actualmente ya ha superado los 130 millones de ingresos en taquilla, sin contar lo que venga después en derechos y plataformas. ¿Y qué hace a esta película, que combina animación y actores, algo diferente? La combinación de Coyote y un proceso judicial es perfecta para peques y mayores. El extra está en la trama, es el derrotismo en positivo que manifiesta la historia sin perder ritmo y golpes de risa. El Coyote representa al desposeído, atrapado en un ciclo eterno de alienación donde el monopolio de ACME lo usa para su beneficio. No quiero hacer spoiler, lo dicho: la semana del cine es perfecta para ver esta película de conciencia política y humor clásico de los Loony Tunes. Solo diré: «I fought the law and the law won / I fought the law and the law won» (Luché contra la ley y la ley ganó) — The Clash

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