Matías Kedak cierra su muestra “Bailando en este carnaval”
Detalle «X», Matías Kedak (2026) Hace aproximadamente un mes se inauguró en Jaja Vivero la muestra Bailando en este carnaval, del artista multifacético Matías Kedak, con curaduría de Esteban Peralta. Se trata de una arqueología urbana que combina collage, proyecciones y piezas en soportes diversos. El montaje invita a recorrer cada rincón del espacio, desde la vereda hasta la terraza, articulando más de diez obras con una iluminación precisa y una proyección que condensa la experiencia, otorgándole unidad. El collage aparece como práctica de re-apropiación. Desde las vanguardias históricas que desafiaron la academia, el collage ha sido un gesto de ruptura frente a la pureza técnica. Kedak retoma esa tradición para construir imágenes a partir de restos, objetos encontrados y soportes reciclados. Como señala el texto curatorial: “El duelo, aquí, no es solo tema sino método.” Lo que para otros es desecho, para el artista se convierte en posibilidad: acumulación y hacer con lo justo como gestos poéticos nacidos de recorridos errantes, de vagar por las noches y buscar lo incierto. (…)“Capas de pintura que arrastran otras manos y otros tiempos, pasteles y témpera que conviven con acrílico, sin jerarquías ni búsqueda de acabado.” Las visuales de la muestra se nutren del cine de terror clásico. En ese imaginario, la casa y la arquitectura se convierten en protagonistas: lo doméstico se transforma en escenario de amenaza y memoria. Quienes visiten la exposición se encontrarán con un universo saturado de referencias, que exige desmontar la imagen y atravesar la experiencia espacial como un acto de transgresión. Colores saturados, imágenes solitarias y diversidad de técnicas conforman este paisaje.
La muestra propone una lectura crítica sobre la memoria personal y colectiva, una revancha sobre aquello que persiste. Como afirma Esteban Peralta en el texto curatorial: “La casa ya no es solo memoria: es también trinchera, refugio y resistencia.” La exposición se despide este sábado 8 en Jaja Vivero, con un encuentro que promete arte, amigues y terraza. Una última ocasión para sumergirse en el universo de Matías Kedak y dejarse atravesar por sus imágenes.
Papel plateado y soledad
La iluminación dramática y direccionada refuerza el carácter teatral de los trabajos. En el centro de la escena, una figura. El artificio audiovisual prolonga la temporalidad de la imagen y genera un clima de intensidad que dialoga con la presencia del propio artista. Matías puede estar bailando o hablando apasionadamente sobre una película, pero siempre ocupa el centro de la escena.La muestra propone una lectura crítica sobre la memoria personal y colectiva, una revancha sobre aquello que persiste. Como afirma Esteban Peralta en el texto curatorial: “La casa ya no es solo memoria: es también trinchera, refugio y resistencia.” La exposición se despide este sábado 8 en Jaja Vivero, con un encuentro que promete arte, amigues y terraza. Una última ocasión para sumergirse en el universo de Matías Kedak y dejarse atravesar por sus imágenes.
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