Alejandra Cardona: “Hoy no existe una institución que pueda proteger a una persona del lawfare”

En su película, Cardona trata el caso judicial que condenó al presidente de Ecuador Rafael Correa y se adentra en el fenómeno del lawfare con una investigación que la llevó a rodar durante tres años en ocho países, entre ellos Bélgica, donde Correa reside desde 2017. En abril de 2022 el gobierno belga le concedió el estatus de asilado político, argumentando persecución política (lawfare), por lo que rechaza la validez de los procesos en su contra. Tu documental junta talento femenino. Formas un buen tándem con la guionista Ana María Pinar y la directora de producción Idoya Barrabés. ¿Cómo fue la experiencia con ellas? Increíble, nos llevamos muy bien. Y no solamente son ellas, fuimos más de diez mujeres trabajando en este proyecto. Nunca había vivido la experiencia de trabajar prácticamente solo con mujeres. Hablábamos mucho, discutíamos cada paso. Tuvimos mucha preproducción porque teníamos que ser rápidas a la hora de filmar, tocaba viajar y no nos podíamos quedar eternamente en cualquier país. Idoya es muy buena, siempre está un paso por delante. Ana María también iba cambiando el guion porque tocaba cambiarlo todo el tiempo. ¿Por las revelaciones que recogíais? Sí, porque al principio era un guion muy básico. Finalmente, investigando, cambió totalmente. La nueva investigación nos llevaba a otros lugares y no teníamos contemplado viajar tanto, pero terminamos rodando en ocho países. No pensábamos hacer tantas entrevistas e hicimos más de cuarenta. Aunque en la película usamos las más relevantes. Por ejemplo, no contábamos con hablar del caso Assange (cuando se refugió en la embajada de Ecuador en Londres) y pensamos que era importante. Por eso el guion cambiaba bastante. El hilo temático de Influjo Psíquico es el lawfare. ¿Este hilo estaba desde el inicio o fue llegando en su desarrollo? Ese era el planteamiento inicial, queríamos investigar sobre el lawfare porque no teníamos mucho conocimiento sobre ello. Es un tema relativamente nuevo y eso nos motivó también para hacer un documental sobre un tema que iba creciendo. En España es recordado el rifirrafe de Rafael Correa con la periodista Ana Pastor, pareja de Antonio García Ferreras. En una tensa entrevista le dijo: “Desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta”. El lawfare también lo sufrió Podemos con una estrategia coordinada de denuncias falsas de sectores judiciales, policiales y mediáticos. Sí, y aquí en Suiza y en Alemania el lawfare todavía sigue siendo un término súper desconocido. Hasta que no lo sufren los países, no empiezan a pensar en ello.
Rafael Correa me generó confianza, podía preguntar y a veces hacía preguntas incómodas, pero las tenía que hacer
Rafael Correa es el gran protagonista de tu película. Querido por su pueblo, impulsó la alfabetización y el acceso a la universidad de los más pobres, se enfrentó a la clase dominante y hasta expulsó las bases yanquis de su país. ¿Cómo es Correa en la cercanía?   Fuimos a Bélgica porque teníamos que conocerle, saber si habría una buena relación con él. Nos pudo haber dicho que no y desde el principio fue súper agradable e interesado. Además, no se metía para nada en nuestra investigación. Me generó confianza, podía preguntar y a veces hacía preguntas incómodas, pero las tenía que hacer. Correa siempre estuvo muy abierto a responder, es una persona centrada y exigente, que se preocupa mucho por el pueblo. Lo pude ver porque en Bélgica hay muchos exiliados y siempre está con ellos. Pero, obviamente, después de esta tremenda persecución a la que ha sido sometido es un hombre desconfiado. La investigación contra Correa es delirante, con cuadernos de contabilidad inventados, pruebas ridículas. Y sin olvidar a los “cooperadores eficaces” que sueltan versiones que interesan a la fiscalía a cambio de condenas reducidas. Y la sentencia es surrealista, pero no es ninguna broma, es un antes y un después en los peligros que pueden sufrir las democracias. Conocí a Correa como el presidente socialista que llevó a impulsar la economía del país. Yo vivía en Ecuador, pude ver el cambio, el antes y el después. Y lo habían sentenciado por cohecho, fue algo delirante. Lo pudimos saber gracias a su abogado internacional, que es el que sale en el documental y que a su vez es el abogado de Julian Assange. Él tiene mucha información, se conoce el caso de Correa de memoria y nos mostró todas las pruebas. También tratamos de contactar a la “cooperadora eficaz”, Pamela Martínez, exasesora de la Presidencia de Correa. Estaba interesada, pero le dio mucho miedo. Parece ser que la torturaron, dio informaciones bajo torturas. Hubiese sido genial hablar con ella, pero también entiendo la situación. En Ecuador mataron a un candidato.
Cuando asesinaron a Villavicencio en medio de la campaña electoral, estábamos con Rafael Correa en México, fue desolador
A Fernando Villavicencio, relacionado con un siniestro personaje como la fiscal general Diana Salazar Méndez, acusada de practicar el lawfare. Es aterrador cómo Salazar usó y mintió a la viuda de Villavicencio para sus fines. Sí, en ese momento, cuando asesinaron a Villavicencio en medio de la campaña electoral, estábamos con Rafael Correa en México, fue desolador. Desolador y aterrador, porque da verdadero miedo. Todo el mundo está muerto de miedo. Si matan a un candidato presidencial, con la seguridad que tenía, un periodista súper polémico, imagínate qué no pueden hacer con cualquier persona. En Ecuador no se respeta para nada el derecho a la vida, entiendo que mucha gente tiene miedo a hablar.
Desde que Daniel Noboa llegó al poder en Ecuador no se respeta la vida, los derechos humanos, están asesinando a mucha gente
La mayor parte de tus entrevistados son exiliados. Muchos muertos de miedo. ¿Cómo ves Ecuador y su futuro? No de forma positiva. Desde que Daniel Noboa llegó al poder en Ecuador no se respeta la vida, los derechos humanos, están asesinando a mucha gente. Nosotras estuvimos en Ecuador hace un año y medio y cuando llegamos acababan de matar a dos personas en un tiroteo. Los niveles de violencia crecieron significativamente y eso no se puede ocultar. Uno de los grandes villanos en esta historia es Lenín Moreno Garcés, el traidor al socialismo de Correa. Es alucinante su viraje ideológico. Nadie lo vio venir. A los tres días, el señor se cambió de bando. A los tres días solamente… Ahora lo han condenado por cohecho. Ya está un poco mayor y no creo que lo lleven a la cárcel, pero el daño ya está hecho. El señor Lenín Moreno fue el gran traidor, fue el que vendió a Julia Assange al revocar su asilo diplomático y permitir su arresto por la policía británica en la embajada de Ecuador en Londres. De ahí el título The Six Billion Dollar Man (documental que destapa que la decisión de Moreno de entregar a Assange formó parte de una negociación vinculada a millonarios paquetes de ayuda financiera de organismos como el FMI). Uno de los aspectos que subrayas en tu documental es que ya no hacen falta golpes de Estado militares para acabar con la democracia. Es más fácil y discreto hacerlo con fiscales, jueces y grandes conglomerados mediáticos. Con el lawfare.   Sí, eso pasaba en las dictaduras, cuando todo el mundo miraba para otro lado y cuando no existía la información inmediata de hoy en día. Las palizas y muertes de estudiantes en Argentina, en Chile, que desaparecían hasta en colegios. Ahora ya no pueden hacer eso y son mucho más efectivos los procesos judiciales.
El lawfare te quita credibilidad, te deja sin trabajo, ante el destrozo de tu reputación
En el documental se habla de “asesinar la reputación”. Claro, ya no te queda reputación como político, ni como persona. El lawfare te quita credibilidad, te deja sin trabajo, ante el destrozo de tu reputación. Además, no puedes competir como una persona individual con el poder que hay detrás ¿Cómo pelea uno contra esa maquinaria tan enorme? Es imposible, eso es lo más desolador de todo. Hoy no existe una institución que puedan proteger a una persona del lawfare. Existe la Corte Internacional, pero se demora en sus procesos cuando el daño a una persona ya está hecho. Has presentado Influjo Psíquico con coloquios. ¿Qué tal la ha sido experiencia con el público? Muy bien, les gustó mucho. Resaltaron sobre todo la parte humana del documental. Les gustó que sea un documental claramente político pero que también trate la parte personal, humana. Las víctimas del lawfare sufren la destrucción del núcleo familiar, tener que vivir escondidos, exiliados en un país donde no quieren estar. Llegan a un país sin nada, con lo puesto. He trabajado mucho con ellos en Suiza, es una situación difícil para todo el mundo, venga de donde venga. Esa parte humana se resaltó mucho en los debates. ¿Qué futuro le ves a Latinoamérica? Mira Brasil. Un futuro oscuro. Las elecciones en Perú, en Brasil, en Colombia… Fueron iguales y eso es muy extraño. Por los resultados. Sí. En Perú la hija de Fujimori ganó por unos miles de votos, que es ridículo. Ahora en Colombia ha llegado Abelardo de la Espriella. De la noche a la mañana. Un tipo que se sabe que es un abogado de mafiosos, un abogánster. Y gana con un montón de dinero diciendo que va a destripar a la izquierda, que le va a dar bala a todo el mundo. Es muy desesperanzador. ¿Se podrá ver Influjo Psíquico en alguna plataforma? Todavía no. Lo está gestionando la productora, pero en Ecuador nos vetaron. En festivales, en la cineteca… La gente se echó para atrás por miedo a que no los apoyen. Muchos de los cines o festivales reciben ayudas estatales y proyectar una película como ésta es un peligro para ellos. Pues a ver si nos lee el responsable de alguna plataforma y se anima a comprar el documental para que llegue a la buena gente de Ecuador. Felicidades por tu trabajo, Alejandra. Muchas gracias.

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