El día de la revelación: lo comunitario como inteligencia superior

En este largometraje, el realizador trabaja el género de ciencia ficción en un contexto distópico y de conspiración política, empleando las claves narrativas del suspenso y del cine de acción. De esta manera podemos pensarla como una relectura de Encuentros Cercanos del Tercer tipo en tiempos del actual tecno-feudalismo. Así nos encontramos con Daniel (Josh O´Connor), un técnico programador experto en ciberseguridad, ex hacker que estuvo en prisión por ciberdelitos, que ha renegado de la empresa de tecnología en la que trabaja, junto a otros empleados, que ahora están dirigidos por Hugo (Colman Domingo). Por este motivo, ha sustraído información sensible de Wardex, y es buscado intensamente por Scanlon (Colin Firth), el tecno-magnate de la corporación, junto con sus secuaces. Lo que estos renegados han descubierto es que Scanlon, desde fines de los años 40, ha participado en operaciones secretas, junto al gobierno y la CIA, de extracción tecnológica y exterminio de la vida extraterrestre que ha ingresado a nuestro planeta. Así, Scanlon representa al típico tecnócrata que, tras la muerte de su esposa, se ha vuelto un individualista resentido, y jugando a ser Dios se ha adueñado de capacidades de la inteligencia extraterrestre de leer las vidas de los seres humanos e influir sobre ellas (comparable al actual algoritmo de IA), con fines de incrementar su dinero y su poder. Scanlon queda en la posición de un Dios Oscuro porque rechaza la pérdida de su esposa, es decir, quedar marcado por una falta, y en cambio la sustituye por la ciega pasión de apoderarse de un saber y de un control absolutos. Se hace evidente entonces al intentar manipular éste a Jane, ex novicia y novia de Daniel, con fines de localizarlo y destruirlo a éste, una lucha entre el bien y el mal, donde Scanlon queda claramente del lado de las tinieblas demoniacas, en contraposición al crucifijo al que se aferra Jane como intento de combatirlo. En la posición de Scanlon podemos leer al representante del sistema capitalista que genera su dinero con base a la explotación de las capacidades de la vida extraterrestre y de los datos de las vidas humanas, que no experimenta angustia alguna por las consecuencias de sus actos que, merced al debilitamiento de las democracias políticas, dejan al mundo al borde de la tercera guerra mundial. Hugo, como su contraparte, representa al empleado que es capaz de conmoverse y de interrogarse éticamente sobre las decisiones de Scanlon respecto de la vida extraterrestre, por lo que se pone del lado de esta última. Y aquí, que Hugo sea un personaje afrodescendiente, acaso permite entender su capacidad de empatía. Así, Hugo se propone revelar al mundo, la verdad oculta de la existencia de la vida extraterrestre y lo que se ha estado haciendo con ella. Es decir, que apunta a que la verdad no sea un secreto de pocos, sino una verdad revelada a muchos, a través de los medios televisivos y su réplica viral en las redes sociales. De esta manera, lo que en Encuentros Cercanos, funcionaba a nivel local y de un numero reducido de personas, en el contexto actual; tiene la posibilidad de propagarse a nivel global. Hugo cuenta para ello con la ayuda de Daniel y de Margareth (Emily Blunt), una meteoróloga que trabaja en un canal de televisión de Kansas, a quien se le ha manifestado pocos días atrás, la capacidad de leer y comprender las vidas de los seres humanos, como a Daniel hace varios años, la capacidad de leer rápida y matemáticamente el mundo. Otro tema interesante que plantea la película es el uso del artificio de la ficción, como modo amable en que lo desconocido se presenta, para evitar el efecto de temor o rechazo inmediatos. Así la ficción, incluso el cine mismo como ficción, se vuelve una manera de velar y al mismo tiempo de revelar algo de la verdad, bien sea que se trate de aquella de la existencia de la otredad que son los propios extraterrestres (se presentan bajo la apariencia de animales) o bien se trate de la otredad en nosotros mismos, que queda expresada en el artilugio que arma Hugo para que tanto Margareth y Daniel, accedan a lo otro desconocido de sí mismos. Por otra parte, el mensaje cifrado en códigos matemáticos que envía Margareth como meteoróloga y que Daniel descifra: No hay que temer a lo desconocido, vuelve a instalar la vieja cuestión de temerle a la otredad. De entrada, se sitúa el mal en lo otro, en lo exterior, en lo extraterrestre en este caso, desconociendo en realidad, en esa operación de proyección, el propio mal que habita en la humanidad. Spielberg maneja muy bien tanto las escenas de acción donde los protagonistas van escapando de los secuaces de Scanlon y también dosifica adecuadamente la información para crear suspenso, respecto de aquello que hacia el final se les revelará a los propios protagonistas, ambos muy convincentes en sus roles, sobre sus capacidades, su lugar y misión en la trama. Así, bajo la apariencia del entretenimiento, Spielberg en realidad nos invita a pensar qué tan dispuestos estamos a aceptar que no estamos solos en el universo e incluso, a replantearnos nuestro lugar y nuestro porvenir en el mundo como humanidad. Porque si hay algo que queda claro en El día de la revelación, es que si los extraterrestres son una inteligencia superior es porque consideran como valores primordiales: la empatía, la solidaridad, la cooperación y el diálogo. Siguiendo esta línea, una lectura posible de lo extraterrestre es tomarlo como metáfora del tan temido socialismo, al que se ve y se postula desde los poderes reales que se verían amenazados por él, como un cuco que en realidad no es, cuando el verdadero mal está en el propio capitalismo como sistema irracional basado en la explotación del hombre y de la naturaleza. ¿Seremos acaso capaces de detener este sistema que nos deja al borde del colapso como humanidad y de tener el coraje de organizarnos bajo una nueva forma de vida, e incluso junto a otra forma de vida? Ficha técnica: Dirección: Steven Spielberg
Guion: David Koepp, Música: John Williams, Fotografía: Janusz Kamiński, Protagonistas: Emily Blunt, Josh O’Connor, Colin Firth, Colman Domingo, País: Estados Unidos, Año: 2026, Género: Acción, drama, misterio, ciencia ficción, thriller, Duración: 145 minutos.

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