La negociación: el individuo contra la corporación hipotecaria
La mañana de un martes de febrero de 1977 en Indianapolis, Tony Kiritsis (Bill Skarsgard) toma de rehén a Richard Hall (Dacre Montgomery), el hijo del dueño de la compañía hipotecaria a la que acusa de conspiración, atándole al cuello un cable que activaría la escopeta detrás de su nuca, en caso de que algún policía interviniera o él muriese. De esta manera, lo hace bajar de la oficina, roba uno de los coches de policía apostados en la cuadra por el operativo policial y se dirige a su apartamento, blindado con explosivos, con el rehén. Él mismo llamó a la policía y, a partir del operativo, toman noticia del hecho, las cadenas de televisión locales, que también se emplazan en su puerta. La película es una ficción de cine criminal que está basada en un caso criminal real y que está filmada con un estilo cercano al documental observacional, que es propio de su director. Además, Van Sant procede con un montaje alternado que va mostrando, en paralelo; los pasos que va dando Tony, la estrategia conjunta de la policía y del FBI y la intervención de los medios de comunicación, lo que le permite crear y mantener el suspenso a lo largo de la trama. Lo que Tony quiere es que se conozca quién es realmente Mr Hall padre (Al Pacino), el dueño de la empresa hipotecaria Meridian Mortgage, es decir, que se sepa la usura con que lleva su negocio millonario; asegurarse inmunidad y unas disculpas públicas de parte del empresario. El acto que realiza Tony puede leído como un llamado a la mirada de la sociedad sobre su situación, que es la de muchos otros, la del hombre común que busca progresar un poco emprendiendo un proyecto comercial, pero que se ve fagocitado por la presión de las grandes corporaciones financieras. Lejos de ser al acto desesperado de un loco, el acto de Tony puede leerse como el retorno, bajo el modo de la venganza que busca hacerse ver y oír, de aquel a quien el sistema capitalista ha dejado caer. El crimen más que un objetivo es el medio con que busca ser reconocido y respetado como ser humano. Lejos de poder hacer esta lectura, la película muestra, desde sus lujosas vacaciones, el cinismo del empresario capitalista, a quien no conmueve para nada la situación de Tony y tampoco que esté en juego la vida de su hijo, pues su voracidad usurera es legal y es su único interés es el dinero. Es la dimensión de lo humano que rechaza el imperio de la cifra del discurso capitalista, lo que retorna como violencia en actos como el de Kiritsis. Ser tratado como un desecho deshumanizado, puede encontrar en la violencia, en la imitación de la figura del cowboy (de ahí las películas de John Wayne que mira Tony por la televisión) una tentativa de armarse en el odio la consistencia de un cuerpo. Por otra parte, la policía es claramente el brazo armado al servicio de proteger los negocios de las corporaciones empresarias, de ahí que claramente estafen a Kiritsis montando un pacto de negociación totalmente falso, que devendrá en su arresto. Los medios de comunicación masiva, por su parte, muestran también su servilismo al sistema capitalista al transformar el suceso en un espectáculo, bien sea presentándolo como un loco o como un héroe, reduciendo así la complejidad del problema de la violencia. Incluso Fred Temple (Colman Domingo), el locutor estrella de la radio local a quien Tony tanto admira, si bien se propone como canal de comunicación del mensaje de Tony, no deja de mostrar su faceta de celebridad, más que de comunicador comprometido con lo social. Vemos también en la película, a través del personaje de Kiritsis, que la idea del hombre solo que se hace a sí mismo con su propio esfuerzo, el llamado “american dream”, es simplemente un mito para unos pocos que ya parten de una buena posición económica. Y además el director nos permite captar cómo penetra en la cultura el discurso del individualismo, al punto de que Kiritsis se plantea solucionar solo frente a los poderosos su situación, sin atisbo alguno de pensar en una instancia de organización colectiva o de mediación legal que pueda introducir algún tope al campo financiero. La negociación se destaca por enfoque observacional, sin juicios de valor moral, por su dirección de arte que recrea muy bien la época desde la música, las locaciones y el vestuario, y por la convincente interpretación de Bill Skarsgard. No deja de ser una película criminal de época, pero que encuentra su potencia en las resonancias que adquiere en el presente, en la era tecnocrática del capitalismo, donde el problema del acceso a la vivienda, el endeudamiento usurero para mantener el costo de vida básico y digno, y la fragmentación social, están a la orden del día. Ficha técnica: Título Original: Dead Man´s Wire. Dirección: Gus Van Sant. Guion: Austin Kolodney. Reparto: Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Colman Domingo, Cary Elwes, Myha’la y Al Pacino. País de origen: Estados Unidos. Año: 2025. Género: Drama histórico. Duración: 104 minutos.
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