Tupac Shakur vuelve a los tribunales 30 años después de su asesinato
Casi treinta años después de que Tupac Shakur fuera asesinado a tiros en Las Vegas, el crimen que durante décadas ha alimentado buena parte de las teorías y leyendas del hip-hop llega finalmente a los tribunales. Duane «Keffe D» Davis, de 63 años, se enfrenta esta semana a un juicio en Nevada acusado de participar en la organización del ataque que acabó con la vida del rapero. La Fiscalía no sostiene que fuera quien disparó, pero sí que ayudó a preparar la represalia y que facilitó el arma utilizada aquella noche. Davis se ha declarado no culpable. El proceso judicial llega demasiado tarde para algunos de los protagonistas de aquella historia. Orlando «Baby Lane» Anderson, sobrino de Davis y durante años señalado como posible autor material de los hechos, murió en 1998. The Notorious B.I.G., el gran rival de Tupac durante los últimos meses de su vida, fue asesinado apenas seis meses después que él. El propio Suge Knight, fundador de Death Row Records y hombre que acompañó a Tupac aquella noche, cumple actualmente condena por otro asesinato. El caso ha tardado casi tres décadas en llegar a un tribunal. Davis se convirtió en una pieza central de la investigación después de hablar públicamente en diferentes ocasiones sobre su supuesto papel en lo ocurrido. En 2019 publicó Compton Street Legend, un libro de memorias en el que narraba su versión de aquella noche y explicaba cómo habría conseguido el arma utilizada. Sus declaraciones, cambiantes a lo largo de los años, forman ahora parte de la acusación. Todo ocurrió el 7 de septiembre de 1996. Tupac había viajado a Las Vegas para asistir al combate de Mike Tyson contra Bruce Seldon en el MGM Grand. Tyson ganó por KO en apenas 109 segundos y el rapero abandonó el recinto junto a Suge Knight. Poco antes, Tupac y varios miembros de su entorno habían tenido una pelea con Orlando Anderson, vinculado a los Crips, una de las grandes bandas callejeras de Los Ángeles. Knight, por su parte, estaba relacionado con el entorno de los Bloods a través de la discográfica Death Row. Horas después, el BMW en el que viajaban Tupac y Knight circulaba por Las Vegas cuando un Cadillac blanco se colocó a su lado. Desde el vehículo se efectuaron varios disparos. Tupac recibió cuatro impactos de bala. Knight resultó herido, pero sobrevivió. El rapero fue trasladado al hospital y murió seis días después, el 13 de septiembre. Tenía 25 años. Tupac Amaru Shakur nació en Nueva York el 16 de junio de 1971, en una familia que ya estaba marcada por la militancia política. Su madre, Afeni Shakur, cuyo nombre de nacimiento era Alice Faye Williams, se había incorporado a las Panteras Negras en Nueva York cuando apenas superaba los veinte años. Participó en las actividades del movimiento y colaboró con su periódico hasta que, en 1969, fue detenida junto a otros miembros de la organización en el caso conocido como Panther 21. La Fiscalía los acusó de conspirar para cometer atentados contra instalaciones públicas de la ciudad. Afeni asumió su propia defensa durante el juicio y los 21 acusados terminaron absueltos. Estaba embarazada cuando fue detenida y daría a luz a su hijo poco después de quedar en libertad. Inicialmente el bebé recibió el nombre de Lesane Parish Crooks, pero Afeni decidió cambiarlo cuando tenía un año por Tupac Amaru Shakur, en referencia a Túpac Amaru II, el líder indígena que encabezó una rebelión contra el dominio colonial español en el siglo XVIII. El padre biológico de Tupac era Billy Garland, también relacionado con las Panteras Negras. La relación entre Garland y Afeni terminó cuando Tupac era pequeño y el rapero apenas tuvo contacto con su padre durante buena parte de su infancia. La ausencia paterna, los problemas de Afeni con las drogas y las dificultades económicas hicieron que los primeros años de vida de Tupac estuvieran marcados por la inestabilidad. Años después, el rapero convertiría buena parte de aquellas experiencias en canciones. Quizá ninguna lo explique mejor que «Dear Mama», publicada en 1995. Tupac habla en ella de la pobreza, de los problemas de su madre con las drogas y de las dificultades que atravesaron juntos, pero también de la admiración que sentía por Afeni y del esfuerzo que hizo para sacarlo adelante. Ese interés por las cuestiones sociales estaba presente desde sus primeros trabajos. En 1991 publicó 2Pacalypse Now, un disco que abordaba la pobreza, el racismo, la violencia policial y la vida en los barrios marginales. «Brenda’s Got a Baby», una de sus primeras canciones, contaba la historia de una niña de 12 años que se queda embarazada y termina atrapada en un entorno de pobreza y explotación. El entonces vicepresidente de Estados Unidos, Dan Quayle, llegó a criticar públicamente el contenido de algunas de sus canciones durante la presidencia de George H. W. Bush. En 1995 llegó Me Against the World, grabado antes de que ingresara en prisión y publicado mientras cumplía condena. El álbum alcanzó el número uno de Billboard y convirtió a Tupac en el primer artista que lograba situar un disco en lo más alto de la lista estadounidense mientras estaba encarcelado. Shakur cumplía entonces condena tras haber sido declarado culpable de agredir sexualmente a una mujer durante un encuentro en el que participaron otros hombres. Llevaba ocho meses en prisión cuando Suge Knight, el jefe de Death Row Records, pagó una fianza cercana a 1,4 millones de dólares para conseguir su libertad. El acuerdo establecía que Tupac debía grabar tres álbumes para la discográfica. Salió de prisión el 12 de octubre de 1995 y al día siguiente entró en un estudio para comenzar las sesiones de All Eyez on Me. El resultado fue un álbum doble de 27 canciones que se publicó en febrero de 1996. El disco se convirtió en el trabajo más vendido de su carrera. También fue el comienzo de unos meses frenéticos en los que Tupac parecía estar decidido a recuperar todo el tiempo que había perdido en la cárcel. Grababa, rodaba películas, concedía entrevistas y alimentaba al mismo tiempo la rivalidad con Bad Boy Records, el sello de Sean Combs. Su vida personal y su carrera profesional empezaron a avanzar a una velocidad difícil de controlar. Aquel verano publicó «Hit ‘Em Up», una canción especialmente agresiva contra Biggie y el entorno de Bad Boy. La rivalidad entre ambas costas, la este y oeste, había alcanzado su punto de máxima tensión y Tupac parecía asumir cada vez más el papel que la discográfica Death Row había construido para él. Suge Knight había encontrado en el rapero a la figura capaz de enfrentarse a Nueva York y convertir aquella disputa en un espectáculo que también generaba dinero. Meses después de la publicación de All Eyez on Me, Tupac voló a Las Vegas en el que se convertiría en su último viaje para asistir al combate de Mike Tyson. La pelea que mantuvo horas antes con Orlando Anderson en el MGM Grand es uno de los elementos centrales de la acusación contra Davis. Según la Fiscalía, aquel enfrentamiento desencadenó la represalia que terminó con el asesinato del rapero. El juicio llega casi treinta años después de aquella fatídica noche y con una parte importante de los protagonistas ya fuera de escena. Davis es el único hombre acusado formalmente de participar en el asesinato. La Fiscalía sostiene que organizó el ataque y proporcionó el arma utilizada. La defensa cuestiona el relato del acusado y el valor de unas declaraciones realizadas años después de los hechos. El proceso también devolverá inevitablemente el nombre de Sean Combs a la historia. Davis ha declarado en distintas ocasiones que el fundador de Bad Boy Records habría financiado la operación, una acusación que Combs ha negado. Combs se encuentra actualmente en prisión en Nueva York tras ser condenado por dos delitos relacionados con el tráfico de personas con fines de explotación sexual, pero no está acusado de participar en el asesinato de Tupac. Las afirmaciones de Davis forman parte de la larga cadena de acusaciones y sospechas que durante años acompañaron la rivalidad entre Bad Boy Records y Death Row Records. Ahora un jurado tendrá que separar la historia de la leyenda y determinar qué ocurrió aquella noche de septiembre de 1996 y cuál fue realmente la responsabilidad de Duane Davis. Tupac no podrá contar su versión. Treinta años después, será un tribunal quien intente establecer la suya.
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